miércoles, 22 de julio de 2009

Zig Zag


Miraba el zigzag algodonado.
Ida y vuelta.
Vida y muerte.
No los quería asociar.
Era el día del padre.
Estrenaba esas Adidas azules
y pretendía ser feliz.
La ausencia de esas moldeadas palabras
la llenaba de circos sin payasos.
Debía aprender sola a atarse los cordones.
Los dedos del pie
se movieron con ligereza.
Notó que el extremo de sus zapatillas
le sobraban
y las ansias de vivir también.


A.L. Junio 2005

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